El mago pop y los peruanos

Mientras caminaba por la Gran Vía, en Madrid, me percaté que el Teatro Rialto anunciaba en su frontis la presentación de “Nada es Imposible”, el show de Antonio Díaz, El Mago Pop. Debo confesar que hasta ese momento no sabía quién era El Mago Pop, ni que ha sido visto en más de 150 países a través de Discovery Channel,  ni que ha sorprendido a personajes de la talla de Stephen Hawking.

Sin pensarlo mucho, pagué los 39 euros que costaba el ticket de ingreso para apreciar el show de ilusionismo y pasar una noche de sano entretenimiento. Mi expectativa cambió cuando inició el espectáculo.  Advertí que no sería únicamente un show de ilusionismo, era mucho más que eso.

Con la ayuda de efectos multimedia, Antonio Díaz transmitía un gran mensaje motivador: Nada es imposible, y lo reforzaba narrando episodios de su vida como cuando siendo un niño tuvo el sueño de ser un famoso mago, y pudo lograrlo.

Inclusive cuando hacía aparecer y desaparecer personas, o lograba que niños de tres años elegidos al azar cargaran a un adulto inerte, seguía reforzando el mensaje que siempre es posible alcanzar nuestros sueños.

Continuaba el show y yo reflexionaba sobre los Magos Pop que hay en Perú, aquellos peruanos, empresarios peruanos de todos los tamaños, que con energía y decisión crearon su propia historia de éxito y cumplieron sus sueños.

La peruana que, sin un sol en el bolsillo, logró construir un imperio del comercio de artículos de cuero; el peruano que, siendo mesero, logró forjar una cadena de restaurantes valorizada en 50 millones de dólares; la familia que, asolada por el terrorismo, se vio obligada a usar botellas “inservibles” de cervezas y convertirse en un imperio internacional de bebidas gaseosas; el país que, azotado por la hiperinflación y la violencia terrorista, pudo lograr la estabilidad y la reinserción internacional para atraer inversión que generó millones de puestos de trabajo, son algunos ejemplos de que nada, absolutamente nada, es imposible para los peruanos que se esfuerzan, que se comprometen y actúan con determinación.

En los últimos años el entusiasmo empresarial en el Perú ha decaído. El ruido político, el frenazo de la economía y los escándalos de corrupción han socavado la confianza de la mayoría de compatriotas. El pesimismo ha aumentado y es en momentos como el actual que el Perú necesita que masifiquemos el “Nada es Imposible” de El Mago Pop; el país requiere que retomemos la confianza en nuestra capacidad para superar las adversidades, para salir adelante y lograr nuestros objetivos.

En vez de aburridas ponencias, los eventos empresariales de hoy como la CADE requieren de expositores de la talla de El Mago Pop, que nos recuerden a los peruanos de lo que fuimos capaces y que con entusiasmo, optimismo y energía, podemos lograrlo todo.

¡Muchas gracias Mago Pop!

Manuel Ayllón
Manuel Ayllón

Director Asociado Orange 360