Jurassic Parakas

Hoy se inicia en Paracas la edición 2018 de la Conferencia Anual de Ejecutivos, CADE. No hay mucha novedad al respecto. El lugar es el mismo de hace años:  Paracas. Los expositores del programa central son los mismos de hace años. Los conductores y panelistas son los mismos de hace años. Los temas centrales  –Integridad, Sostenibilidad y Competitividad— son los mismos de hace años. Muchos de los asistentes a las fiestas CADE serán, seguramente, los mismos de hace años.

Por el contrario, las novedades están en un programa alterno de la CADE 2018 que en la web aparecen en una pestaña con el rótulo de “Auditorio Paralelo” https://www.ipae.pe/cade-ejecutivos-2018/#paralelo En este programa, que a mi criterio debió ser el central, empresarios y expertos con experiencias e ideas innovadoras hablarán de Educación para una Economía Moderna, Tecnologías Modernas para Sectores Tradicionales, Transformación Digital para Empresas Modernas, Equidad de Género: Innovación y Competitividad para los Negocios, Implementando Estrategias para la Sostenibilidad, Emergencia: Anemia y Desnutrición Infantil, entre otros.

Haría bien la organización de CADE en reflexionar sobre el verdadero valor agregado que desea darle a sus programas centrales, los cuales, advierto, se están convirtiendo en una especie de las peores ediciones de Mistura RIP.

 

Manuel Ayllón
Manuel Ayllón

Director Asociado Orange 360

2 comentarios

Avatar
Nils Dueñas Publicado el10:26 pm - Nov 28, 2018

Es verdad y tampoco tocan el buen gobierno corporativo vital para aquellas que negocian sus acciones en bolsa

Avatar
Sandro M.A. Herrera Larrañaga Publicado el3:59 pm - Dic 3, 2018

Me identifico con las palabras de Hildebrandt cuando se refirió a los Empresarios de CADE en el 2015, diciendo “Ustedes (los empresarios) no son, esencialmente, peruanos. Ustedes son cosmopolitas, multinacionales, hechuras globales”.
Para ustedes el Perú es un accidente, una casualidad, muchas veces una condena. Llénense de plata. Fórrense. Sigan creyendo que este es el fin de la historia y que vuestros dogmas son indiscutibles. Sigan pensando que Sendero Luminoso y el MRTA fueron inventos de locos y no locuras extremas y asesinas que estallaron en una de las sociedades más desiguales de América Latina.
Sigan en lo suyo, que es la codicia. Sigan yendo a misa sin creer en el prójimo. Y sigan apareciendo en las fotos del cuché. Y sigan siendo felices en sus fiestas interminables, sus libros de moda, sus universidades anexas, sus presidentes de la República alquilados o sometidos. Pero, por favor, no me hablen del futuro de la patria. Cuando lo hacen, el lavabo me llama, el inodoro me espera”.

Estamos en el 2018 y estoy seguro que los intereses de los monopolios empresariales que son los que dirigen el país no han cambiado ni cambiaran.