El ABC del buen comunicador (para dummies)

Una reconocida universidad limeña me invitó a dictar la ponencia “Ingredientes para ser un buen comunicador”, dirigida a alumnos del décimo ciclo de la carrera de comunicaciones.

Durante mi exposición, expliqué a los estudiantes que los comunicadores deben reinventarse a diario porque esa es la única manera, más allá del puro talento, de contar con la capacidad para agregar valor a los negocios. Un comunicador que no agrega valor al negocio simplemente no sirve.

“¿Cuáles son los ingredientes para ser un buen comunicador, entonces?”, preguntó una alumna y, a continuación, resumo mi respuesta:

Foco estratégico: El comunicador siempre debe priorizar el objetivo de negocio del cliente. Es a partir de ahí que se construyen correctamente los planes, estrategias y acciones tácticas exitosas.  Anteponer objetivos o prioridades de otra índole a los establecidos en el business plan es más que seguro un salto al fracaso.  

Dominio tecnológico: El uso de nuevas tecnologías para maximizar los resultados es una responsabilidad ineludible del comunicador moderno. Hoy se requiere mucho más que ser un tigre en Instagram o Facebook. No hay excusa para que el desarrollo de una APP y el uso de big data, por ejemplo, esté ausente en un plan de comunicación actual.

Creatividad e innovación: No basta con ser creativo e innovador. Hoy se requiere serlo siempre. La luz debe estar siempre encendida en la cabeza del comunicador, y el apetito por ejercitarse debe ser insaciable.      

Investigación: Conocer a profundidad todas las variables que pueden influir en los objetivos del negocio finalmente decantarán en plan exitoso. Sin embargo, la capacidad para investigar no debe ser únicamente empírica, sino que requiere metodología académica.

Cualquier buen comunicador debe ser capaz de conjugar estos cuatro ingredientes en su quehacer laboral. No hay receta mágica.

Manuel Ayllón
Manuel Ayllón

Director Asociado Orange 360