Inteligencia Artificial, el nuevo desafío para la industria de las comunicaciones

Siendo todavía estudiante universitario inicié mis prácticas profesionales en un conocido diario capitalino. Era 1996 y en mi primer día en la redacción observé que los periodistas estaban divididos en dos grupos: Jóvenes y veteranos. Los jóvenes usaban computadoras –sin conexión a internet aún–, y la mayoría de los veteranos redactaba con máquinas de escribir, sin dejar de mencionar que unos cuanto lo hacía a mano.

En 1998 el internet llegó a la redacción, los celulares se masificaron y se hicieron indispensables para el trabajo, y cambió todo. Los veteranos periodistas fueron sobrepasados por la ola.

Ese mismo año, pero en otro frente de la industria de las comunicaciones, lo mismo ocurrió con lo que por entonces se conocía como agencias de relaciones públicas: Aquellas que no pudieron dejar de enviar sobres de manila con notas de prensa y fotos en físico –mensajero de por medio–, porque nunca aprendieron a hacerlo usando los nuevos medios digitales, tuvieron que cerrar. Las empresas son un negocio y si no innovan y ajustan costos al ritmo del mercado global, se vuelven inviables.

Han pasado algunos años desde aquello y hoy, en pleno 2019, incluso, algo tan habitual y necesario como el dominio de la gestión de redes sociales y la estructuración de aplicaciones, es visto como un tremendo cuco que está enviando al panteón a muchos expertos, sin piedad alguna.

Por si ello fuera poco, los profesionales de la industria de las comunicaciones enfrentan hoy una nueva ola de cambios llamada Inteligencia Artificial, o IA (entiéndase a la IA como tecnologías  capaces de igualar o superar lo que hace la inteligencia humana, inclusive aprender). Cuando en el Perú ni siquiera tenemos un marco regulatorio que norme el buen uso de los medios digitales, la IA llegó para quedarse y cambiarlo todo.

Un reciente estudio de IBM advierte que más de 120 millones de trabajadores en el mundo tendrán que readaptarse en los próximos tres años, si no quieren quedar desempleados ante las nuevas reglas de juego que impone la IA. Seguro hoy existen millones de profesionales de las comunicaciones que ni siquiera saben qué es la IA y menos para qué sirve, lo cual es preocupante.

Actualmente, en el Perú hay un estudio de abogados que ha implementado un programa de IA para estructurar estrategias legales más exitosas y un call center que ha reemplazado a 150 operadoras por una asistente robot. Impresionante, ¿verdad?

En la industria de las comunicaciones, la IA nos ofrece un universo de posibilidades para, siempre de la mano con el talento humano, proporcionar soluciones que generen mayores réditos en el negocio. LA IA nos permite ya, por ejemplo, crear estrategias con data science y formular la mejor combinación de variables en el desarrollo de un plan. La IA también nos permite, por ejemplo, predecir escenarios de problemas o crisis y sugerir las mejores estrategias de gestión.

Los publicistas, marketeros, periodistas, asesores políticos, relacionistas públicos, responsables corporativos, etc., ya afrontan, como en décadas anteriores, un nuevo escenario en el cual la adquisición de nuevas capacidades técnicas marcan la diferencia entre vivir o morir. En Orange 360 lo sabemos y ya nos anticipamos.

Manuel Ayllón
Manuel Ayllón

Director Asociado Orange 360